Y es que no siempre es tan fácil ser feliz

Y pues si, se que a veces me veo muy positiva con todo pero también hay veces en las que debo inventarme motivos para seguir dándole sentido a mis ganas de vivir, porque no siempre llega la felicidad sola a tu puerta.

Cuesta, cuesta bastante últimamente y no…no culparé a la humanidad por mis carencias porque en verdad no es necesario culpar a nadie (deberíamos quitarnos esa manía de ver quien tiene la culpa de todo ¿no?) Es sólo que a veces quieres mucho algo y nunca llega, aunque te esfuerces (no por eso quiere decir que lo dejaré de intentar) porque jamás deberías rendirte con algo que de verdad quieres, aunque te toque luchar sin nadie por ello.

Persigue tus sueños aunque corran en sentido contrario, algún día se cansarán de arrancar y podrás alcanzarlos.

Paciencia, esfuerzo y no olvides que yo estoy aquí al alcance de unas letras.