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De todo un poco xD

Este vlog tratara de cualquier tema que se me pase por la cabeza y que viva el WIGETTA!!! ImI

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    unagordashipperdewigetta:

    ~23 de Noviembre de 2024~

    Hola papi:

    Hoy fue mi primer día de clases, tuvimos que contar una historia sobre nuestra familia, y conté tu historia con mi papá, hice llorar a todos. Cuando salimos papá paso por mi, fuimos a comer pizza, teníamos 10 años sin comer pizza ¡Eso debería estar prohibido! Pero comprendo a papá, le duele recordar que era una de tus comidas favoritas.

    Te contaría más, pero papá me llama a cenar, te quiero.

    -Zeus

    Zeus esperaba en una banca fuera de la escuela mientras movía sus pies delante y detrás. Escuchaba música por sus auriculares, mientras esperaba a que su padre llegara. Tenía el gorro de la campera puesto, aunque era un bonito día de otoño, y el sol estaba precioso, el la usaba, tenía frío. Algo le faltaba que le diera ese calor.

    La bocina del auto sonó, pero Zeus no la escucho, estaba metido en sus pensamientos.
    Samuel volvió a sonar la bocina, pero al ver que su hijo ni se inmutaba en voltear, bajo del auto y fue hasta el tocando su hombro, Zeus alzo la mirada y se quitó un auricular.

    -Es hora de ir a casa campeón.

    Zeus asintió y se levanto de la banca, fueron juntos al auto, tomando sus respectivos lugares, se fueron en silencio a casa. Siempre era así, Zeus escuchando música en silencio mientras Samuel estaba metido en sus pensamientos.

    -¿Qué quieres comer Zeus?

    -No tengo hambre.

    -¿No? En la mañana apenas y tocaste el desayuno, no me mientas Zeus, y no te mientas a ti. Dime que quieres comer, por favor.

    Samuel quería ser lo más atento con Zeus, después de todo era lo único que le quedaba.

    -Amm..- Zeus mordió su labio teniendo la respuesta a su pregunta.- ¿Podemos comer pizza?

    -¿Pizza? -Samuel rasco su barba de días- Bien, la pediremos cuando lleguemos a casa.

    Zeus asintió y siguió escuchando música, una vez que llegaron a casa, pidieron la pizza y esperaron a que llegara mientras el menor hacia su tarea. Samuel trabajaba en sus cosas, desde lo ocurrido hace diez años, dejo su trabajo y busco uno que trabajará menos tiempo, menos paga, pero más horas para cuidar a Zeus.

    -¿Cómo te fue en tu último primer día Zeus?

    -¿último primer? -pregunto Zeus curioso sin dejar de escribir lo que sea que escribía.

    -Si, no olvido que este es tu último año de secundaria, así que sería tu último primer día.

    -Oh, bien. Supongo. -Zeus cambio del bolígrafo a un lápiz- Hablamos sobre nuestra familia.

    Samuel sintió una opresión en el pecho.

    -¿A si?

    Zeus asintió, desde que paso, no había querido mencionar más el tema, muy pocos, por no decir que sólo los maestros, sabían la situación que Zeus había vivido.
    Zeus no era de tener amigos, no era por que no le gustaba, si no por que se le hacia difícil, era muy callado, muy tímido. No quería tener a alguien, amarlo y después se fuera, como lo había hecho Guillermo.

    La pizza llego, Samuel la coloco en la mesa de centro del salón, ya habían pasado años desde que comían siempre ahí, es que la mesa se les hacia demasiado grande para los dos sabiendo que sobraba un lugar, que quizás jamás volvería a ser ocupado.


    Habían terminado de comer la pizza y ahora miraban televisión, Samuel estaba sentado en el sofá mientras que Zeus estaba, literalmente, pegado a la televisión moviendo sus dedos sobre el mandó de la play que sostenía.

    -Es tarde, mañana debes ir a la escuela.

    -Sólo mato a este jefe. -Hablo Zeus.

    -Por lo menos retrocede un poco, estas muy cerca de la televisión. Puedes quedarte ciego.

    -Si me hago para atrás no veo.

    Zeus soltó el control victorioso por hacer derrotado ese nivel y se levanto. Apago todo y camino hasta su papá.

    -¿Nos vamos a dormir?

    -Si, vamos.

    Y se fueron juntos a la habitación de Samuel y Guillermo, aunque Zeus estaba próximo a cumplir los 16, seguía durmiendo con Samuel, ambos tenían pesadillas, y ambos estaban ahí para consolarse por las noches, se necesitaban, aún después de 10 años desde que paso aquello.

    Zeus ya tenía el pijama puesto, Samuel salió del baño con una toalla secándose el cabello. Sintió la mirada del menor y lo volteo a ver.

    -¿Qué ocurre?

    -No fuimos a visitar a Papi Guille.

    -Ya iremos mañana.

    -No, debemos ir hoy, hoy se cumple diez años…

    -Lo se- Samuel suspiro- Ya es tarde, debemos dormir.

    -No- Zeus salto de la cama y tomó una chaqueta del armario.

    -¿Qué haces?

    -Pienso ir.

    -¿Sólo? -Zeus asintió- ¿Tienes idea de que hora es o de que tan peligrosas son las calles para andar caminado sólo?

    -Iré en bus.

    -El bus dejo de pasar hace una hora. -Zeus hizo una mueca, pero eso no lo detuvo.- Espera, yo te llevo.

    Samuel se levanto, tomó un buzo, salieron de la casa y se fueron en el auto directo a visitar a Guillermo.

    Era media noche, estaban en mitad del cementerio, Zeus sentado en el pasto frente a la lápida gris y algo desgastada y Samuel mirándole.

    -Hola papi, ¿Pensaste que lo olvidamos? Para nada, prometí venir cada año. ¿Lo recuerdas? -Zeus sonrió, pero sus ojos estaban ya rojos y llenos de agua salada.- Te amo papi. -y rompió en llanto. Samuel sólo se inclinó y lo abrazo tan fuerte en sus brazos. Eso era igual cada año, cada maldito año.
    Y lo peor era que no podía evitarlo.

    […]

    Samuel estaba trabajado en la mesa, cuando la puerta se abrió, Zeus había llegado temprano de la escuela, Samuel salió a recibirlo, dándose cuenta de que el menor tenía una raspadura en la rodilla.

    -¿Qué te ocurrió?

    -Casi me atropella una bicicleta.

    -¿Qué dices? -Samuel se asusto al escuchar eso- ¿Acaso no la viste?

    -no, mi vista se nubló, veo algo borroso.

    -¿Borroso?

    -Si, la maestra dice que tal vez necesite gafas.

    -Vale, te llevare con el doctor de ojos.

    -Optometrista papá

    -eso, pero primero limpiare tu rodilla, vamos.

    […]

    Zeus estaba sentado en su lugar de siempre, escuchado su música como siempre, se le hacia raro el tener que usar aquellas gafas, pero bueno, las necesitaba.

    Había notado que la atención de sus compañeros había aumentado hacia el, sería por que ahora era el único chaval con gafas en todo el aula. Era incómodo.

    -¿Zeus? -Un chico de cabellera pelirroja y pecas en las mejillas y nariz se le acerco.

    -¿Si?

    -¿Terminaste la tarea? -Zeus asintió.- ¿Podrías explicarme el problema 3? Es que no lo entendí muy bien.

    -Claro-Zeus saco su cuaderno y comenzó a explicarle al chico, que se llamaba Manuel.

    -Vaya, entonces estaba fácil- Manuel río y cerró su cuaderno- ¿Tienes algo que hacer saliendo de la escuela?

    Zeus abrió los ojos, ya era lo suficiente mayor como para saber que esa pregunta era la invitación a una cita, ya le habían hecho esa pregunta varias chicas pero… ¿Un chico?

    -Mi papá vendrá por mi, iremos a comer juntos, supongo.

    -Vale -Manuel sonrió- Es que a mi hermana le gustaría ir a por un helado contigo, sólo que es algo tímida- Zeus asintió y soltó un suspiro- ¿Pensabas que yo te invitaría? -Zeus negó rápido y Manuel río- Vale, gracias por la ayuda.

    Manuel se levanto y se fue a su lugar, Zeus guardo el cuaderno que acababa de utilizar y se colocó de nuevo sus auriculares. Ángela era la hermana gemela de Manuel, era pelirroja como el, y tenía pecas en toda su cara, a diferencia de Manuel, ella tenía los ojos verdes y el marrones. Tal vez la invitaría a ir por ese helado.

    La clase término, todos guardaron sus cosas, las vacaciones de invierno comenzaban hoy, Zeus fue de los últimos en salir, ya sabía que a su padre siempre se le había tarde para ir por el, a veces pensaba que lo olvidaba, pero sabía que era más por que es muy distraído.

    Zeus se sentó en la misma banca de siempre a esperarlo, como siempre escuchaba música, pero esta vez sólo con un auricular para poder escuchar a su padre.

    -No me quiero ir sola Manuel.

    -Ángela, sólo son diez calles, no es mucho. Dile a mamá que regreso temprano.

    -¡Manuel!

    Zeus no pudo evitar escuchar aquella discusión de hermanos, y disimuladamente mirar como Manuel se iba con sus amigos dejando a Ángela sola sentada en la banca junto a Zeus, haciendo puchero.

    -¿Todo bien? -pregunto Zeus, la chica se giró y al ver de quién se trataba, sus mejillas blancas se pintaron de un rojo fuerte.

    -Si. ¿esperas a alguien? -la chica se notaba nerviosa y no dejaba de jugar con sus dedos.

    -A mi papá, pero siempre llega tarde. Lo siento, no pude evitar escucharte, no dejare que te vayas sola, te acompaño a tu casa.

    -¿Enserio? -los ojos verdes de la pelirroja brillaron -¿Pero y tu papá?

    -Si vamos rápido, regresare antes de que llegue, vamos.

    Zeus se levanto, Ángela se levanto junto a el y comenzaron a caminar hacia la casa de Ángela.

    Durante el camino hablaron de trivialidades, como cosas de la escuela, pasatiempos, entre otras cosas, tenían algunas cosas en común, no muchas, pero había de donde sacar tema.

    -Llegamos, esta es mi casa. Gracias Zeus, nos vemos regresando de vacaciones.

    La pelirroja se paró de puntillas y beso la mejilla de Zeus, quién se sonrojo un poco.

    Ángela sonrió y estaba por entra a su casa cuando Zeus la detuvo.

    -Ángela, espera.

    -¿Si?

    -Me preguntaba si, volviendo de vacaciones, ¿Te gustaría salir a por un helado?

    -¡Claro! -la emoción de la chica no se hizo esperar, se despidieron agitando sus manos y Zeus giró para regresar a la escuela, corriendo, seguramente Samuel ya estaba ahí.

    […]

    -¡¿Dónde estabas?! ¡Sabes que no debes ir a ningún lado sin avisarme!

    Samuel no quería gritar, pero realmente sea había asustado al no ver a su pequeño sentado en la banca de siempre.

    -Papá, ya no soy un niño, se cuidarme.

    -Dime donde estabas.

    -Acompañe a una chica a su casa.

    Una inevitable sonrisa se formó en los labios de Zeus. Samuel soltó un Oh de sorpresa y sonrió.

    -Entonces si se trata de una señorita, no hay problema, pero a la próxima avísame.

    -De acuerdo.

    El silencio que se formó en el auto fue algo extraño para Samuel, sabía que su hijo le ocultaba algo.

    -¿Algo más paso?

    -Nada importante, la invite a por un helado regresando de las vacaciones.

    -¿Pero que dices? ¿cómo que nada importante? ¡tendrás tu primera cita!

    -No, no es una cita, sólo iremos por un helado. Y a caminar. No se.

    -¿Te gusta? -La pregunta tomó por sorpresa a Zeus haciendo que se sonrojara. - ¡Te gusta!

    -¡No!

    -¡Y dices que no! Por dios Guillermo, te conozco como si te hubiera parid…. -Samuel se quedo en silencio, le había llamado Guillermo.

    -¿Me parezco mucho a el?

    -Demasiado. -Samuel sonrió- Y más en que no pueden ocultar las mentiras.

    -¡Pero yo no miento! ¡no me gusta!

    -¡Vale mentiroso, te creo!

    -¡Papá!

    Sin duda estas serían unas largas vacaciones, entre la espera por volver y tener su “cita” y en tener que aguantar a su padre emocionado.


    El viernes con awesome-mary-is-here