Reprimida… Así paso horas y días, con la misma mirada ansiosa, sabiendo que no voy a saciar mi lujuria nunca nunca nunca en toda mi vida. Porque mientras más ansiosa estoy más decidida estoy a no tener alivio sexual ni una vez solita, así me reviente de ganas, así me vuelva loca.

Estoy cada vez más amargada y odiosa. Me he vuelto agresiva, provocadora, ofensiva, sobre todo con las chicas que tienen éxito con los varones, las más bonitas y atractivas. Las odio, las detesto, porque gozan lo que nunca gozaré en toda mi vida. Soy una neurótica porque esas chicas no tienen ninguna culpa de que yo sea una desquiciada que decidió no tener relaciones sexuales ni tocarse nunca nunca nunca. Pero esa arbitrariedad me gusta. Soy una morbosa incorregible…